1 Juan 2:6 “el que dice que permanece en El debe andar como el anduvo”
La humanidad fue creada para vivir por medio de la vida Dios, en total dependencia a El. Dios se encarnó en un ser humano para mostrarnos el modelo a seguir y andar como El anduvo. Jesús fue la imagen visible del Dios invisible, Dios manifestado en Carne; como hijo de hombre, de la raza humana, vino a cumplir lo que prometió; El era el rostro de Dios, el hijo de Dios, el primogénito entre muchos hermanos.
Juan 14:10 …”El Padre que mora en mí, el hace las obras”
Jesús anhelaba la comunión con el Padre y dependía totalmente de El. Se separaba frecuentemente a conversar para conocer su voluntad y discernir lo que había de hacer. Vivió ungido por el espíritu de Dios y se despojó, a voluntad, de su Divinidad; Jesús vivió como ser humano con la vida de Dios en El.
Juan 14:16 “Y yo rogaré al Padre, y os dará otro consolador para que esté con Uds. siempre:
el Espíritu de verdad (cristo) el cual el mundo no puede recibir, porque no le ve ni le conoce, pero vosotros le conocéis, y estará en vosotros”
Jesús y el Padre son uno, y nosotros uno con El. Poseemos la misma Vida de Dios que estuvo en Jesús, de la misma naturaleza y fuente, el espíritu de verdad está en nosotros!
Nuestro deber como hijos es…
- Estar conscientes de la vida de Dios en nosotros
- Aprender a vivir por medio de esa vida, conocerlo más.
- Dejar ser guiados por El en nuestra formación como hijos que crecen y maduran, para disfrutar de su herencia a plenitud.
- Desarrollar y ejercitar nuestros sentidos espirituales para oír y ver lo que el Padre hace e imitarlo, como lo hizo Jesús.
