La mente ha sido cuidadosamente programada y se han establecido conductas y predisposiciones expresadas en comportamientos, generalmente basados en el deseo o visión personal de alguien en quien creemos, de la familia, la religión, la educación y la sociedad en general.
Necesitamos una mente nueva!
La mente no renovada es ciega y no hay luz en ella, responde a las emociones, mitos y tradiciones que la separan de su creador, es enemiga de Dios. En 1ª de Pedro 1:13 se nos dice que, preparemos nuestra mente para actuar y ejercer el control propio; A través de nuestros pensamientos podemos construir una mentalidad nueva que funcione desde nuestro centro y control, y no desde afuera.
La renovación de la mente es nuestra responsabilidad.
La mente necesita ser creada y enseñada a pensar de nuevo, esto requiere de esfuerzo, ejercicio, y disciplina para crear un patrón de vida diferente que dará origen a una nueva mentalidad. Somos participantes y colaboradores de Dios en hacer realidad y manifestar la mente espiritual que se alinee a un estilo de Vida reconciliado con El.
Es necesario eliminar mentalidades que no ayudan a nuestro crecimiento: la mentalidad sobre Dios mismo, la mentalidad de derrota, la mentalidad acusadora, en fin, las mentalidades ausentes de Vida y Luz. En Romanos 12:2 se nos insta a transformarnos por medio de la renovación de la mente para así poder conocer la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta; En Colosenses 1:21 se asegura que la mente es enemiga del hombre por naturaleza.
Vivir desde el espíritu, por el espíritu y en el espíritu residente, Cristo.
Cristo es espíritu, es el hijo de Dios que se encarnó en la persona de Jesús de Nazareth, se le presentó al Apóstol Pablo revelándole el evangelio de la Gracia y se transfirió a todos los que aceptamos caminar en quien intercede, ayuda, consuela y nos guía a toda verdad.
Empieza a tomar acción, a dominar tus pensamientos, a crear nuevos y mejores que expresen el amor que nos han concedido; Llena tu vida de pensamientos que exalten la magnificencia Divina y el agradecimiento por la participación en el desarrollo del propósito de Dios en la humanidad.
La forma de pensar puede ser tu mejor aliada.
Identifica, a conciencia, los pensamientos subconscientes que actúan en tu contra;Crea nuevas fortalezas basadas en la verdadera identidad celestial concedida: Hijos por Gracia, herederos de un Reino inconmovible y de las riquezas de pleno entendimiento; Ciudadanos del cielo, Reyes y sacerdotes de un nuevo pacto, y libres para amar a Dios y manifestarlo en la tierra.
